El problema
El ictus o accidente cerebrovascular, es considerado como uno de los principales problemas neurológicos que existen hoy en día, ya que es la séptima causa de muerte a nivel mundial y la primera en España, siendo las mujeres las más afectadas.
¿Hay solución?
¿Existe ciertamente recuperación tras un ictus? ¿Durante cuánto tiempo se recuperan estas funciones perdidas? ¿Y a partir de cuándo el cerebro no puede recuperarse más? Estas son preguntas recurrentes y relevantes que surgen cuando un familiar sufre un ictus o accidente cerebrovascular.
El cerebro después de sufrir un ictus intentará autorrepararse. La capacidad de autorreparación dependerá de muchos factores: la edad del individuo, la gravedad del ictus, la localización del ictus o zona del cerebro que ha sufrido más pérdida de neuronas, patologías previas que tenía la persona, etcétera.
La recuperación de las funciones perdidas puede conseguirse, de forma parcial o totalmente, si otras regiones del cerebro se hacen cargo de ellas. Es decir, se crean nuevas conexiones entre las neuronas para tratar de suplir las funciones de las que se encargaban las neuronas que murieron con el ictus. Estos cambios en la conectividad cerebral entre los grupos de neuronas es lo que se llama neuroplasticidad o plasticidad cerebral.
Una muy buena solución: potenciar la Neuroplasticidad.
La Estimulación Magnética Transcraneal repetitiva (EMTr) constituye una realidad terapéutica en la rehabilitación postictus, ya que confiere efectos neuroprotectores incidiendo favorablemente en la modulación de la neuroplasticidad, ayudando así al cerebro en su capacidad para readaptar circuitos neuronales y, con ello, la restauración y adquisición de nuevas habilidades compensatorias.
La EMTr ha demostrado ser segura y efectiva para tratar los déficits que aparecen tras un ictus. Los pulsos electromagnéticos excitatorios e inhibitorios aplicados en el hemisferio cerebral ipsolateral o contralateral a la lesión, respectivamente, así como a nivel transcalloso para regular la comunicación interhemisférica cerebral, nos brindan la posibilidad de optimizar la actividad cerebral funcional. Los diferentes estudios realizados sobre EMTr han demostrado la mejoría de los trastornos motores, la afasia, la disartria, la disfagia orofaríngea, la depresión y las dificultades perceptivo-cognitivas que aparecen en estos pacientes.
La estimulación magnética transcraneal (EMT) es un tratamiento no invasivo en el cual se va a estimular el encéfalo mediante corrientes magnéticas modulando la actividad cerebral y proporcionando una mejora en los pacientes tras haber sufrido un ictus ayudando a mejorar la recuperación de los mismos sobre todo en la función motora.
La afasia no fluente es una complicación frecuente en pacientes postictus isquémico y la estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) representa una de las posibles alternativas de tratamiento.
La estimulación magnética transcraneal (EMT) está indicada en el tratamiento rehabilitador, tanto en los primeros meses tras el ictus, como después de años, para mejorar el rendimiento motor, recuperar algunas habilidades de la vida diaria y prevenir los efectos de la espasticidad. Otro factor importante es la gravedad y extensión de la lesión isquémica o hemorrágica y por tanto el área cerebral afectada y la aún funcional que puede asumir las funciones perdidas. Finalmente, existe una variabilidad de respuesta a la EMT que depende de factores intrínsecos al individuo (edad, composición genética, etc.) y otros aún no conocidos.
¿Cómo funciona la EMTr para el accidente cardiovascular?
Cuando se estimulan las neuronas del cerebro, se involucran en un fenómeno natural conocido como neuroplasticidad. La neuroplasticidad permite que el cerebro se reconecte y reasigne las funciones dañadas a otras áreas que no se vieron afectadas por la lesión.
Por lo tanto, al estimular regiones cerebrales específicas, la EMTr puede potencialmente ofrecer múltiples beneficios a los pacientes después de un accidente cerebrovascular. Sin embargo, la estimulación magnética no solo se dirige al lado lesionado del cerebro. También apunta al lado no lesionado. La razón detrás de esto tiene que ver con la forma en que el cerebro controla el movimiento. Cada lado del cerebro controla el lado opuesto del cuerpo. Esto explica por qué un accidente cerebrovascular del lado derecho afecta el lado izquierdo del cuerpo y viceversa. Sin embargo, todo movimiento requiere la cooperación de ambos lados del cerebro. Por ejemplo, para mover la mano izquierda, el lado derecho del cerebro debe enviar una señal de excitación y el izquierdo debe enviar una de inhibición. Esto asegura que el movimiento permanezca equilibrado.
Desafortunadamente, después de un accidente cerebrovascular, el cerebro pierde este equilibrio y ya no puede enviar las señales correctas. Al estimular ambos lados del cerebro, la terapia magnética restaura ese equilibrio.
La Estimulación Magnética Transcraneal ofrece muchos beneficios importantes a los sobrevivientes de accidentes cerebrovasculares, y su naturaleza no invasiva la hace especialmente ideal. Dicho esto, no es una cura para el accidente cerebrovascular, y requerirá trabajo de su parte para producir la mayor cantidad de resultados.
¿Cómo maximizar los beneficios de la EMTr?
La EMTr esencialmente neuromodula al cerebro para reasignar las funciones motoras, pero aún debe combinarse con ejercicios de rehabilitación de accidentes cerebrovasculares para ver los mejores resultados.
En NeuroMédica cooperamos con profesionales Fisioterapeutas, Neuropsicólogos y Logopedas; especializados en recuperación del Ictus. De modo que junto a nuestra Neurofisióloga se diseña una amplia estrategia que maximiza los efectos de la EMTr.
¿Por qué no está mas extendido en España?
Cada vez hay más hospitales públicos que están adquiriendo equipos y formando a sus Neurofisiólogos para la administración de los tratamientos. Aun así, la mayoría de ellos están en fase de formación o utilizando los equipos para la realización de estudios de investigación. La verdad es que hay muy pocos profesionales cualificados y los equipos son costosos.
¿Qué profesionales de la medicina están cualificados para administrar tratamientos de EMTr?
Idealmente es competencia directa del Neurofisiólogo, ya que esta es la especialidad médica que estudia el sistema nervioso.
En NeuroMédica contamos con la Dra. Carmen Porras, Neurofisióloga con dilatada experiencia en EMTr y formada en el Hospital Gregorio Marañón (Madrid); donde el departamento de Neurofisiología lleva mas de 20 años aplicando esta técnica y es ha día de hoy una referencia con varia publicaciones y estudios internacionales en el campo de la Neuromodulacion.
Entonces, ¿dejo la Fisioterapia?
Por supuesto que no. El tratamiento de Estimulación Magnética Transcraneal va a potenciar y acelerar los resultados y beneficios de la Fisioterapia. La EMT va a crear nuevas conexiones neurológicas y con la Fisioterapia, la Logopedia y la Terapia Ocupacional vamos a decirle a nuestro cerebro que hacer con esos nuevos caminos neuronales.
La recuperación del Ictus debe abordarse desde un punto de vista multidisciplinar.
¿Qué esperar de una sesión de EMTr?
No es necesaria ninguna preparación previa, no requiere venir en ayuno, ni anestesia ni sedación. Durante la sesión diaria, el paciente se sienta confortablemente en un sillón y se le coloca la bobina electromagnética ligeramente apoyada sobre la cabeza. El electroimán emite pulsos magnéticos que estimulan las células nerviosas en la región del cerebro pertinente. El procedimiento es totalmente indoloro, en algunos casos puede producir un ligero dolor de cabeza al terminar la sesión, que se soluciona con un analgésico general. La sesión dura entre 30 y 45 minutos.
Además de las secuelas del Ictus, también sufro depresión.
El Accidente Cerebrovascular es muy traumático, es inmediato y devastador. Es muy común presentar un cuadro de Depresión, para ello se valorará la posibilidad de recibir tratamiento EMTr para depresión y/o la participación de un psicólogo. Esto hace que se multipliquen los efectos positivos y prepara y ayuda al paciente a asimilar las rápidas mejorías.
¿Cuánto dura un tratamiento para Rehabilitación de Ictus con EMTr?
Los tratamientos suelen ser de entre 30 y 40 sesiones continuas de lunes a viernes. En ocasiones se recomiendan sesiones de recordatorio al cabo de 3 meses, para reforzar las nuevas conexiones neurológicas.
¿Cuánto cuesta un tratamiento de EMTr?
Depende de la duración del mismo, pero el coste de la tratamiento completo puede oscilar entre los cinco mil euros y los siete mil. Incluyendo la valoración inicial, los EEG necesarios, las sesiones de EMTr, las consultas semanales con la Neurofisióloga, las valoraciones intermedias, y el informe final.
Consulte con nosotros las condiciones de pago. Y a su seguro médico privado sí ellos lo cubren.
Conclusión
La Estimulación Magnética Transcraneal es una herramienta terapéutica novedosa para la Neuro-rehabilitación del Ictus.
La EMTr ha demostrado ser segura y efectiva para tratar los déficits que aparecen tras un Ictus. Es una técnica prometedora que promueve la aceleración de la fase de recuperación. Mediante pulsos electromagnéticos se optimiza la actividad cerebral, mejorando los trastornos motores, la afasia y las dificultades perceptivo-cognitivas del paciente. Constituye una realidad terapéutica en la rehabilitación postictus, ayudando al cerebro a readaptar circuitos neuronales y así adquirir nuevas habilidades compensatorias.
En NeuroMédica estaremos encantados de atenderle y asesorarle para armar la mejor estrategia posible en la lucha contra el Ictus.


